CRECIDAS DEL RÍO BUÑOL
Gracias al libro MOLINOS PAPELEROS EN LA HOYA DE BUÑOL de Emilio Estellés zanón , podemos conocer las crecidas del río a través del historiador Pasqual Esclapés de Gullón.
17 agosto 1357. Crecen los ríos, derribando casas y pereciendo personas.
27 septiembre 1517. Inundación de los molinos, arruinando algunos.
7 abril 1651. Crece el río, sin daños elevados.
13 agosto 1672. Se repiten las inundaciones de los bajos de los molinos.
16 septiembre 1731. No sólo en la Hoya de Buñol, sino también en numerosas poblaciones se sufren inundaciones.
17 septiembre de 1875. Desde las 10 de la mañana hasta la una de la tarde, estalló una furiosa tempestad de truenos, cayendo durante 3 horas consecutivas tan torrencial aguacero, que desbordando ríos y barrancos y arrastrando cuanto encontraba á su paso. El agua del barranco de Ripoll rompío el dique, llevandose la ermita de San Luis y la antigua imágen del santo, que se encontro en el termino del pueblo de Alfarp.
12 octubre 1878. Crece el río sin daños elevados.
14 octubre 1957. Estuvo lloviendo ininterrumpidamente durante más de 8 horas, alcanzando las aguas un nivel de 5,6 metros, rompiendo puentes, acequias, penetrando en todas los molinos, arrastrando maquinaria y materiales.
Ahora podemos ver dos fotografías de Anacleto Ferrer Mas de la riada de 1957.
Riada del 14 octubre 1957
Riada del 14 octubre 1957
Durante los años posteriores ha habido crecidas del río como esta que se pueden ver en las fotos que vienen a continuación, e incluso superiores sin tener que lamentar grandes desgracias, manteniendo el cauce del río limpio de plantas invasoras.
Salida del Puente Natural.
Camino de la jarra.
Camino de la Jarra.
Barranco del Ripoll.
Puente del Hortelano.
Puente del Hortelano.
Pero con la construcción del dique de carcalín, esas crecidas del río ya no las hemos podido ver a su paso por la población.
EL RÍO DE BUÑOL












Olvidadizos, y sin ganas de recordar la riada de 13 noche, 14 entero de 1957, que se llevó por delante todos los huertos que había a la salida del puente de la carretera al Rió Juanes, junto a la fábrica de papel. Todos los huertos de la explanada siguiente al puente, que estaban entre el barranco-dique de la fábrica de papel y el muro del paseo de San Luis y el Hogar Rey DOn Jaime de Auxilio Social, todos esos huertos quedaron sin un gramo de tierra. Los cañares anteriores que medían alrededor de dos fanegas, fueron arrancados de cuajo…El Hogar retuvo en el patio una gran balsa de agua y afortunadamente no reventó la pared de la tapia.
A los internos del Hogar aquéllo nos supuso una aventura, pues no sé a cuento de qué varios internos estuvieron en Valencia y vieron el barro que estaban quitando los militares.
Sin embargo, lo que son las cosas, el daño que Valencia, la rica, la de la Vega esplendorosa sufrió, atrajo la solidaridad internacional. Y por primera vez en su infancia los niños de Auxilio Social, tuvieron franca merienda, con chocolate, dos tabletas Elgorriaga, y dos o tres galletas de pan, maravillosas La Pampa, que parecían del ejército argentino.
Creo que los niños de Auxilio Social, esperaban las riadas, como el despertar de la sociedad hacia los desgraciados. Egoísta y triste no?
Cateto.